EL MONARCA MÁS SOLEADO

LUIS XIV

Luis XIV de Francia es el monarca absoluto por excelencia, representa como pocos reyes el lujo y los excesos a los que el poder total de un soberano pueden llegar. Su nombre también se convirtió en sinónimo de refinamiento y suntuosidad. ¿Cuántas de las historias repetidas sobre este rey son ciertas? El cine, la televisión, y los artistas magnificaron a un rey que desde luego dejó huella en la historia, y que se ganó el apodo de "El rey sol".

El Donado por Dios. Hijo de Luis XIII y Ana de Austra nació en 1635 después de 23 años de matrimonio de los reyes sin haber conseguido engendrar un hijo, de ahí que le llamaran Louis Dieudonné, Luis el Dado por Dios. Dos años después nacería su hermano Felipe, y en 1643 tras la muerte de Luis XIII, el pequeño Luis se convierte en el nuevo rey con sólo 5 años. Philippe de Champaigne pinta al príncipe en 1642 cuando aún no se había convertido en Luis XIV. La película "Luis XIV, niño rey" (1993) fue interpretada por el entonces actor infantil Maxime Mansion.
Mazarino. Su padre el rey había dejado establecido que a su muerte un consejo de regencia gobernaría el reino durante la minoría de Luis XIV, pero la reina Ana, desmanteló el consejo de regencia, y ella misma quedó como única regente, pero delegó el ejercicio del poder en el cardenal Mazarino. Mientras el joven Luis esperaba su momento, la guerra civil estallaba y llevaba a un grupo de furiosos parisinos a invadir el mismo palacio real, allí se aplacaron al ver al niño rey durmiendo, aunque Luis estaba realmente fingiendo dormir. En el siglo XVII Justus van Egmont pintó a un joven Luis en torno al año 1654, cuadro que se exhibe en el castillo de Ambras en Innsbruck (Austria). Las adaptaciones de las novelas de Dumas, sobre todo de la historia relacionada con la llamada Máscara de Hierro, tuvieron siempre a un actor interpretando al rey Luis y a su supuesto doble, en "La máscara de hierro" (1939) fue Louis Hayward.
El rey y la nobleza. Las dos rebeliones de la Fronda, que pusieron en contra del rey a una parte importante de la nobleza del país, generaron en éste una perpetua desconfianza hacia los nobles, lo que le llevó con el tiempo y desde que tomó el poder en sus manos a intentar tenerlos controlados. Para lo cual además de convertirse en un monarca absoluto, les impuso un rígido protocolo cuyo incumplimiento suponía su exclusión social y expulsión de la corte. Luis apareció en algunos bailes disfrazado como Apolo en su figura de dios solar para imponer su primacía sobre los demás, y simbolizar al tiempo el triunfo de la luz sobre la oscuridad de la Fronda, y así se recogió en un dibujo de 1653. El film "La pasión del rey"(2000) retrata precisamente el gusto del monarca por el baile y la suntuosidad con Benoit Magimel en el papel principal.
Los amores reales. Luis XIV se casó dos veces: La primera con la infanta española María Teresa de Austria, y la segunda, tras morir la reina, con una de su amantes, Madame de Maintenon. Sin embargo las mujeres legales no eran suficientes para quien alardeaba de ser un fogoso amante y tuvo una lista bastante larga de amantes que oscilan entre 11 y 15. Como era de esperar la recua de hijos legítimos e ilegítimos daba para formar un par de equipos de fútbol, ya que sólo de la reina tuvo 6 (3 chicos y 3 chicas), y de Madame de Montespan otros 6, además de su principal amante Louise de La Vallieré 4 más, y hay que añadir todos los no reconocidos del resto de amantes. Charles Le Brun pintó al rey en 1661 cuando se convirtió en monarca absoluto que hoy está en el Palacio de Versalles. Richard Chamberlain fue el rey en "La náscara de hierro"(1977)
Luis el enfermo real. A los nueve años Luis padeció viruela, por lo cual su cara quedó marcada. Llegó a tener pústulas por todo el cuerpo, y principio de gangrena en los dedos de los pies. Una gonorrea pillada en su juventud le dio problemas a lo largo de toda su vida. Fiebres altas, incluso fiebres tifoideas  fueron dolencias ocasionales del monarca, que estuvo a punto de morir varias veces, una de ellas por una intoxicación alimenticia. Su afición a comer en exceso le provocó todo tipo de males desde gastrointestinales hasta de alitosis a la que colaboraban los diversos dientes y muelas estropeados, de ahí la moda implantada por sus amantes de llevar un pañuelo perfumado en la mano para cubrirse la nariz ante la regia presencia. Gota, molestias urinarias, un tumor en un pezón que tuvo que ser cauterizado, y una fistula anal que también fue operada y que puso de moda en la Corte el operarse de las fístulas anales solidarizándose con el doliente soberano. Tanto mal y los drásticos remedios para curarlos ocasionaron que perdiera el pelo relativamente joven, por ello implantó la moda de las pelucas de las cuales tenía una inmensa colección (unas 1000). En 1670 Claude Lefèbvre pinta un retrato del rey conocido como Luix XIV del bigote exhibido en el Museo de Arte de Nueva Orleans (Estados Unidos). "El quinto mosquetero" (1979) tuvo a Beau Bridges como el monarca frances en una nueva adaptación de la obra de Dumas.
El desayuno y la comida. El monarca estableció unas rígidas normas de comportamiento que regulaban la vida en la Corte desde la mañana a la noche, y que obligaban a todos los cortesanos a girar en torno al rey que era su sol. Así por las mañanas tenían que asistir a su despertar y su desayuno, y el más afortunado se ganaba el privilegio de ayudarle a ponerse la camisa. Unas 100 personas acompañaban al rey en su despertar, aseo, peinado, afeitado y desayuno. Claro que teniendo 413 camas debía de ser toda una aventura descubrir en cual se iba a despertar el soberano. Por supuesto el protocolo se mantenía en el resto de las comidas. Pierre Mignard realiza en 1673 un retrato ecuestre del rey vestido de romano y coronado de laurel frente a Maastricht. Nada menos que Leonardo di Caprio interpretó al rey en una nueva adaptación de la novela de Alejandro Dumas "El hombre de la máscara de hierro" (1998).
Los zapatos. Luis XIV siempre quiso mostrar una imagen de poder, fortaleza y superioridad, algo complicado para alguien que como ya hemos visto sufría todo tipo de enfermedades, y media 1,63. La megalomanía del monarca le hacía poco menos que creerse un nuevo dios clásico, por lo que no soportaba ni las imperfecciones ni la falta de elegancia, así los feos, pobres, o poco elegantes, eran desterrados de su presencia. Para ser cortesano había que poder permitirse un vestuario impresionante que te permitiera cambiarte de ropa a cada momento. Los zapatos con tacón permitían al rey elevar su estatura y cuanto más elaborados y lujosos mejor. Nicholas Lestage diseñó zapatos exclusivos para el rey, y a éste le gustaron tanto que además de nombrarlo zapatero real prohibió que hiciera otros igual para sus cortesanos, y prohibió su uso bajo pena de muerte a otro que no fuera él. El cuadro del Museo del Louvre de 1701 de Hyacinthe Rigaud es un canto al fasto y lujo de la corte francesa, pero si hay algo que aún fascina a sus observadores son los lujosos zapatos de tacón rojo que luce. Julian Sands es el rey en "Vatel"(2000) la película sobre el cocinero de Luis XIV.
El baile. La afición del rey sol por la música y el baile es legendaria. Se dice que uno de sus primeros actos cuando alcanzó la mayoría de edad y el gobierno fue crear una Academia Real de la Danza. El mismo rey gustaba de bailar y tocar la guitarra, pues la música había sido una parte importante de su educación, para algunos era lo único que sabía hacer bien. Ensayaba los pasos de baile todos los días y obligaba a los nobles a hacer lo mismo, mientras ensayaban no tenían tiempo para conspirar. Bailar mal ante el rey era un error que se podía pagar caro. Cuando el soberano falló en ejecutar un paso de baile en 1670 tomó la decisión de no volver a bailar en un escenario. Tenía 32 años, y entonces promulgó una ley que obligaba a retirarse a las bailarinas a los 42 años y 45 para los hombres. Un cuadro anónimo de 1663 retrata al rey vestido para un baile de máscaras."Un pequeño caos" (2014) es una película que retrata otra de las aficiones del rey, los jardines, y en ella Alan Rickman desarrolla uno de sus últimos papeles.
La higiene del rey. Una leyenda muy difundida afirmaba que el buen Luis tenía enormes problemas de higiene, que no se había lavado más que dos veces en toda su vida y eso por prescripción médica. Sin embargo otros estudios discuten tan fundamental cuestión, y llegan a la conclusión de que el buen rey sol era muy limpio, se cambiaba de camisa varias veces al día, desinfectaba su piel con alcohol, y se bañaba con regularidad en un baño turco que se había hecho instalar en el Palacio de Versalles. En este palacio las malas lenguas afirmaban que escaseaban los retretes, de manera que la forma habitual de dar salida a la naturaleza era en donde a uno le diera la necesidad. Un decreto real de 1700 recomendaba que: "si pasas junto a una persona que esté aliviando, debes hacer como si no la hubieras visto". Unos años después, en 1715, se estableció que las heces versallescas debían de ser retiradas una vez por semana. La Colección Wallace de Londres exhibe un cuadro de Luis XIV y su familia en 1710 atribuido a Nicolas de Larguillière. La serie "Versalles" (2016) ha vuelto a poner de moda la Francia del rey Sol, que interpreta  George Blagden.
Muerte. El 9 de agosto de 1715 el rey se encuentra mal. Al día siguiente Luis se queja de un dolor en la pierna izquierda. Se le diagnostica ciática, y los días van pasando mientras el rey pierde el apetito, se debilita y siente cada vez más dolor. El dia 21 el rey tiene fiebre y la pierna presenta necrosis. Se trata de gangrena y se habla de amputarle la pierna. El rey se niega, ordena sus cosas, y habla con su heredero, su biznieto Luis. Muere el 1 de septiembre tras una larga agonía. Luis XIV fallece con 72 años. Thomas Jones Henry Baker recrea los últimos momentos del rey en su cuadro sobre su muerte en Versalles. También la película protagonizada por Jean-Pierre Léaud "La muerte de Luis XIV" (2016) se centra en sus últimos días.    

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