EL SEÑOR, LA DONCELLA Y EL DERECHO DE PERNADA

EL SEÑOR DE LA GUERRA


Título Original: The War Lord

Año: 1965

País: Estados Unidos

Duración: 123 min.

Dirección: Franklin J. Schaffner

Reparto: Charlton Heston, Richard Boone, Rosemary Forsyth, Guy Stockwell, Maurice Evans

Marco Temporal: Mediados s. XI

Marco Espacial: Francia


"En el siglo XI Europa era una tierra violenta dividida en pequeños dominios que se extendían desde el Mediterráneo hasta las orillas del Mar del Norte. Nobles poderosos, Señores de la Guerra, ejercían el derecho de vida y muerte sobre sus vasallos. Uno de aquellos, el duque Guillermo de Gante, dominaba una zona costera de Normandía. Y para proteger los pantanos y marismas de aquel rincón revuelto y levantisco, el duque envió una tropa de guerreros mandados por su más leal caballero, el normando Crisagón de la Cruz. No tenía en realidad otra misión que la de imponer la voluntad del duque a sus vasallos y proteger sus tierras contra los ataques de invasores frisios que cruzaban el mar para saquear y robar."

"El Señor de la Guerra" es una de esas películas que en su día no se valoró bien y que sin embargo el tiempo ha hecho envejecer dignamente. En ella se cuentan las desventuras de un noble normando, Crisagón, interpretado por "Caradepiedra" Heston que llega a un miserable villorrio con la misión de proteger la zona, acaba enamorado de una joven, usa del derecho de la "prima nocte"(ius prima noctae) o de pernada como decimos en español, y ello le cuesta enfrentarse a propios y ajenos.

La historia que narra la película en principio es muy atractiva, ambiente medieval, acción, luchas, asedios, amores, y el Heston de nuevo en plan guerrero y con cara de estreñido. El guión basado en una obra de teatro es bueno, y la ambientación es escrupulosa con el momento histórico, momento que aunque no se menciona de forma precisa podemos situar antes de la invasión normanda de Inglaterra en el 1066 y después de que Guillermo llegue a duque de Normandía en 1036 (lo de Gante es un error). La vestimenta, las armaduras, el corte de pelo, las armas, las técnicas de asedio, parecen sacadas de el mismísimo tapiz de Bayeux. Rodada en estudios y en parajes californianos el hábil director nos hace creer que estamos en la Normandía medieval y nos lo tragamos sin pestañear. Los personajes están construidos con maestría, y los actores casi no tienen más que dejarse llevar. Los temas desarrollados en el film son perfectos para ilustrar por ejemplo una clase sobre el feudalismo, incluso sobre el debatido derecho de pernada. Sin embargo con todas esas virtudes y otras muchas que sería prolijo enumerar la película es una de esas grandes olvidadas salvo para críticos y especialistas.

Quizás los grandes defectos de la película son en cierta manera alguna de sus virtudes. Heston pasó de unos personajes claramente heroicos "Ben-Hur" (1955), "El Cid" (1961), a un personaje moralmente cuestionable, que usa o abusa de un derecho para conseguir lo que quiere, en una película donde no hay ni malos ni buenos, donde casi todos actúan con cierta lógica y coherencia, que son como son, y donde prácticamente todos creen estar haciendo lo correcto desde su punto de vista y contando con las circunstancias del momento. Seamos serios, estamos en la Edad Media y por muy bien que nos lo pinten ninguno nos iríamos de copas con uno de estos señores de la guerra semi analfabetos más aficionados a tirar de espada que a pagar una ronda. Pero al margen de navegar en esos mares donde el espectador se encuentra durante buena parte del metraje incapaz de decidir muy bien quien es el peor o el mejor, para mí el gran fallo está en el final; un final atípico para la época, incluso hoy no es algo habitual. Pero no, no os lo voy a contar, ya sabéis que odio hacer "spoilers". Pero no me resisto a hacer una breve reflexión. Vamos allá.

Terminar bien un relato o como en este caso una película puede redimir la historia completa, lo contrario puede estropearla irremediablemente, cuantas veces ante un final precipitado, estúpido o incongruente hemos dicho aquello de ¿y para esto he esperado dos horas? incluso hay circulando por ahí una lista de películas con los finales peores de la Historia y que han estropeado el film. Con "El Señor de la Guerra" no pasa exactamente eso pero sí puede dejar a más de un espectador absolutamente desconcertado. Y es que los finales cinematográficos de películas de época solían obedecer a unos esquemas claros y cerrados: 1- El héroe histórico muere heroicamente o no, cerrando su ciclo vital, mejor en una última batalla épica (el mismo Heston en "El Cid", Errol Flynn en "La carga de la Brigada Ligera", "Murieron con las botas puestas", Mel Gibson en...). 2 - El héroe triunfador se lleva el tesoro, sea éste la chica de turno, recompensas variadas, éxito, etc, "happy end" tan clásico como las películas de Robin Hood. 3- El héroe derrotado sufre las consecuencias de sus errores, alguna mala acción, o el triunfo de sus malvados enemigos, y lo paga con el exilio, la vejez solitaria, el destierro, etc, solían ser pelís moralizantes y tenían un final con cierto regusto amargo (Lógicamente las dedicadas a Napoleón, "Sinuhe el Egipcio"), pero claro en la mayoría de los casos sabías que tal y como iban las cosas o cómo era el personaje histórico aquello no podía terminar bien. 4 - El héroe triunfador sin embargo no se queda a recoger el premio a sus hazañas o buenas acciones, y parte cabalgando solitario hacia el ocaso sin mirar atrás en pos de una nueva aventura (¡qué bonito me ha quedado!), ese final tiene su principal ejemplo en una película del oeste que creó escuela "Raíces profundas"(1953). Y no pongo más finales que nos estamos aquí hasta el próximo evento de extinción masiva. Y por cierto Heston los había interpretado todos. Pero entonces ¿qué final tiene "El Señor de la Guerra"? ¡Qué no!, no insistáis que no lo voy a contar. Sólo diré que casi podríamos afirmar que según el espectador y el punto de vista de cada cuál tiene todos y cada uno de los finales reseñados. ¿Qué no os lo creéis? Ved la película  y me contáis vuestro final.

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