LA ESPAÑOLA QUE FUE EMPERATRIZ DE FRANCIA

EUGENIA DE MONTIJO


Título Original: Inoubliable Eugénie


Autor: Genevieve Chauvel


Año de Publicación: 1999


País: Francia


Marco Temporal: 1826-1920


Marco Espacial: Francia


"Fue en Granada donde nací. El 5 de mayo de 1826, en el número 12 de la calle de Gracia. No me esperaban tan pronto, pero un fuerte terremoto precipitó el acontecimiento. Un día de batalla, bajo un cielo de tormenta, como lo adivinaría más tarde la gitana. La violencia de las sacudidas sembraba el pánico por toda la ciudad, y las casas se vaciaban de sus moradores. Entorpecida por su embarazo, mi madre sólo tuvo tiempo de salir al patio antes de desplomarse cerca de un laurel, segada por un dolor que reconoció inmediatamente, el mismo que había experimentado el año anterior al dar a luz a mi hermana Paca. A toda prisa, hizo levantar una tienda en el fondo del jardín, y me parió encima del suelo convulsionado, entre los estruendos de los truenos y los fusilazos de los relámpagos. ¿Qué habrían presagiado los antiguos de un suceso así? Habrían dicho que venía a trastocar el mundo."

Una anciana Eugenia de Montijo reflexiona sobre su pasado y esas reflexiones se convierten en unas memorias que reconstruyen su vida desde su nacimiento, como hemos visto, hasta su muerte, relatada en un epílogo añadido a las propias memorias. La periodista metida a escritora y biógrafa de grandes personalidades históricas, Genevieve Chauvel, elige en esta ocasión a la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III de Francia.

Como ya comentamos en otra ocasión con motivo de la reseña de otro de sus libros (ver El caballero musulmán), la escritora francesa es muy aficionada a novelar biografías. Para ello Chauvel se documenta de forma bastante concienzuda, y desmenuza ante el lector hasta los últimos detalles de la vida de su protagonista. En este caso utiliza estudios sobre la emperatriz, entrevistas, y sobre todo las cartas que ésta cruzó con diversas personas. El resultado es una biografía exhaustiva en donde como ella dice "No he inventado nada". El uso de la primera persona, tan habitual en estas obras, trata de acercarnos el personaje para facilitar la lectura de una biografía que de otra forma se haría más farragosa de leer.

Eugenia de Montijo. 1853.  F.Winterhalter
Genevieve Chauvel es una buena biógrafa pero una mediocre novelista. Sus obras abundan en datos, en recreaciones, en pinceladas históricas, pero les falta algo de vida. El mismo error que cometió en "Saladino", lo repite aquí, aunque para ser sincero en esta ocasión es mucho más disculpable, y es que la vida de Eugenia de Montijo es interesante por el momento que le toca vivir y las grandes personalidades con las que se codeó en su papel de emperatriz consorte, pero en muchas ocasiones su papel es secundario y se limita a trasmitir lo que piensa o como reacciona el emperador. Curiosamente el momento más intenso de toda la narración, para mi gusto, lo protagoniza ella sola cuando relata su viaje a Sudáfrica para encontrar el lugar donde cayó su hijo.

En fin la novela es para amantes de las biografías noveladas, para quienes gusten de saberlo todo sobre las grandes mujeres de la historia, para admiradores de la inteligente emperatriz, o simplemente para curiosos que deseen informarse un poco más. Por supuesto además del romance entre Luis Napoleón y Eugenia, la novela relata los hechos del llamado Segundo Imperio y lo que propició su caída, todo sazonado con breves anotaciones que referencian la fuente utilizada por la escritora en todo momento. Vamos que si en otras ocasiones nos quejamos de la falta de veracidad de lo contado, en este caso es al revés. Como aspecto negativo, pues el de todas las biografías de personajes conocidos, las sorpresas son nulas, y además en el momento en el que la biografiada sale de la escena política y se relatan sus últimos años, como es lógico, la novela pierde fuelle. Pero fuera de libros de texto en ninguna novela encontraréis tantos datos sobre Eugenia de Montijo.        

No hay comentarios:

Publicar un comentario