PREPARÁNDOSE PARA LA HAZAÑA

CRISTÓBAL COLÓN: EL DESCUBRIMIENTO

Título Original: Christopher Columbus: The Discovery

Año: 1992

Duración: 120 min.

País: Estados Unidos

Dirección: John Glen

Reparto: Georges Corraface, Marlon Brando, Tom Selleck, Rachel Ward, Catherine Zeta-Jones, Benicio del Toro, Oliver Cotton.

Marco Temporal: 1475-1492

Marco Espacial: España



Cristóbal Colón ha recalado en la isla griega de Quíos. Allí en un mercado callejero compra un mapa turco y no tarda en ser asaltado por malhechores de los que se libra gracias a su pericia con la espada y a la ayuda inestimable de su amigo Harana. Años después Cristóbal se presenta, acompañado de su pequeño hijo Diego, ante la corte del rey Juan II de Portugal buscando financiación para un viaje de exploración para una nueva ruta hacia las Indias. 

Para la celebración del Quinto Centenario del Descubrimiento de América se pusieron en marcha iniciativas, y pos supuesto ayudas y subvenciones del gobierno español, que al menos dos cineastas aprovecharon para desarrollar sus productos. "Cristóbal Colón: El descubrimiento" es uno de estos dos films y el que peor parado salió por la crítica y el público. Los Salkind, padre e hijo, se metieron a producir esta cinta esperando que cosechara los éxitos obtenidos anteriormente con la saga iniciada en 1978 de Superman, pero el resultado no fue el esperado. Lo tenían todo para triunfar: un guionista de fama mundial, Mario Puzo, la ayuda del gobierno español que incluso prestó las replicas de la caravelas, estrellas internacionales de la talla de Marlón Brando, y un público expectante. ¿Qué podía fallar? Pues todo.

Los Salkind habían intentado que Ridley Scott dirigiera su proyecto, pero éste quería hacerlo y producirlo él mismo, así que se desmarcó de ellos, y comenzó su propia película, "1492. La conquista del paraíso". El director elegido entonces, George Pan Cosmatos, les plantó poco antes de comenzar el rodaje. Los principales protagonistas Timothy Dalton e Isabella Rosellini también se salieron del proyecto cuando se enteraron del abandono del director. El resultado fue que se tuvo que elegir a un nuevo director, nuevos protagonistas, y pagar un sueldo multimillonario a una estrella cuyo único fin era darle nombre a la película, pues su papel en el film iba a ser anecdótico, un Marlon Brando que sólo quería cobrar sin interesarle lo más mínimo el film o su papel, y que se dedicaba a modificar el guión y obligar a directores y productores a bailar a su antojo. Al final de este cúmulo de desastres los productores y el director optaron por un film que quizás hubiera funcionado muy bien, 10, 20 o quizás 30 años en el pasado, pero no en los 90, y es que la película tiene un aire de aventura desenfadada que no pegaba muy bien con el producto que en principio se pretendía vender. Como resultado el público quedaba defraudado, y cuando comenzaron las crueles comparaciones con su competidora, mucho más moderna, con mejor partitura musical, con unas tomas más realistas, y un Colón más serio, la película de los Salkind se hundió como una piedra. Entonces para acabar de rematar el culebrón, el hijo y su novia demandaron al padre, Alexander Salkind acusándolo de incumplimiento de contrato, fraude y chantaje; el hombre se hundió tras años dedicado a producir películas primero junto a su padre, luego en solitario, y ahora con su hijo quien había terminado por demandarle. 

Aún hoy las críticas de los usuarios la machacan sin piedad, y no siempre de forma justificada. Se le achacan numerosos errores, como si otras películas históricas exitosas no la tuvieran. Se meten con la interpretación de Brando o de Tom Selleck, quien además se llevó el premio al peor actor del año por su papel del rey Fernando, cuando ambos son personajes absolutamente secundarios. Se le acusa de utilizar escenarios de cartón piedra frente al realismo de la de Ridley Scott, cuando la realidad es que se rodó en localizaciones de España, Portugal, Malta, las Islas Virgenes,  y Orlando en los Estados Unidos.

La película hubiera sido muy diferente si desde el principio hubiera habido una noción clara de que clase de personaje se quería retratar, si se hubiera impedido las estupideces de un Marlon Brando, crecido en su papel de "star" intocable, que insistía en mostrar a un Colón malvado, un Torquemada de uñas largas maquiavélico y torturador que asaba a una judía a fuego lento, y que incluso exigía cambios continuos, más presencia en la película, y claro está más sueldo (y menos mal que no le hicieron caso en la mitad de las cosas que pedía); total para que al final insistiera en retirar su nombre de los créditos porque según él la película no mostraba a Colón como el torturador de indios que había sido, y todo esto contando con que la película finaliza cuando se produce el descubrimiento, es decir la llegada de Colón a América en el primer viaje y su retorno.

Pero el público no percibió todo esto, y sin embargo la película fracasó. Habían pasado los tiempos en que un personaje histórico se trataba con poca seriedad, como si fuera un personaje de película de capa y espada. Los personajes, sobre todo los malvados se exageraban en su maldad, las motivaciones de unos y otros estaban poco claras, y el protagonista no tenía el suficiente carisma para interpretar a un protagonista tan complejo. No resistió la competencia desleal de Scott, pues el público se decantó por la otra versión. Hoy "Cristobal Colón. El descubrimiento" se puede ver como una cinta de aventuras de trasfondo histórico, entretenida a ratos, que proporciona algunos datos sobre el descubridor, y que puede servir como prólogo de la cinta de Ridley Scott.   

Ni siquiera los de youtube se han dignado a retirarla para proteger los tan traídos y llevados derechos de autor y se puede ver completa en castellano:      
  

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